Bajo la denominación Software as a Service (SaaS) se hace referencia a un modelo de negocio basado en la suscripción, en un principio en cuanto a programas de software, pero ha ido evolucionando también con la popularización de los servicios de Internet en la Nube.
En este sentido, de esas siglas iniciales (SaaS) que inciden en un modelo de negocio basado en software se ha evolucionado hasta incluir otros entornos tecnológicos. Así se habla también de Platform as a Service (PaaS) o el Infrastructure as a Service (IaaS)…
Incluso de habla de «Everything as a Service» (XaaS) o «Todo como Servicio» a los servicios de suscripción a un catálogo de acciones, tecnologías o herramientas que las empresas ponen a disposición de sus clientes a través de entornos Cloud. Por ejemplo, monitorización, almacenamiento, bases de datos, redes, comunicaciones, atención, marketing…
Es un modelo de negocio beneficioso tanto para la empresa como para el cliente. Para la primera, las suscripciones permiten fidelizar al cliente y aseguran ingresos recurrentes. Para éste resulta un modelo cómo de contratar servicios a los que tener siempre acceso. El pago por uso permite ahorrar, sin tener que realizar una inversión elevada de entrada para tener que adquirir un programa o servicio.
Un ejemplo claro de cómo ha cambiado la manera de adquirir y consumir servicios online en las últimas décadas puede ser la suite ofimática Microsoft Windows. De comprar CD con el software ahora se ha pasado a adquirir una suscripción mensual o anual a Office 365 .
También ha cambiado el hábito de adquirir discos de música en formato físico a mantener una suscripción a plataformas como Spotify o Apple Music, y lo mismo ocurre en el ámbito de los videojuegos con plataformas como Steam y PlayStation Now.
Otro ejemplo claro es el streaming de contenidos audiovisuales. En lugar de comprar DVD, la transición hacia la Nube ha permitido que se popularicen servicios como Netflix (que comenzó vendiendo CD y DVD físicos), HBO Max, Flixolé, Amazon Prime Video… y todas las plataformas de streaming audiovisuales que existen.
La principal «desventaja» del SaaS es el mantenimiento. Al ser un servicio alojado en la Nube, la empresa que lo proporciona depende de la infraestructura técnica de su proveedor cloud. Esto implica que, cuando por ejemplo se cae Amazon Web Services, muchos servicios online dejen de estar disponibles si se alojaban en la Nube de Amazon.